Sabías que sos el culpable de que escriba estas cursiadas que
pensé que jamás en mi vida las iva a volver a escribir...?
Mi corazón es o almenos era ...un témpano, no te asustes, eso también es culpa tuya....
Un témpano que protegí con una muralla a prueba tuya! .
Pero resultó que mi muralla no fue lo suficientemente resistente a tu persona, . Y poco a poco la fuiste derribando.
Ahora que te encontraste con el tempano, cara a cara con el hielo, con el frío, En lugar de derretirlo te lo estás sorbiendo! te lo estás tomando! Estas bebiendo mi corazón, como si fuera un vino barato, y yo que alguna vez había pensado en entregartelo! Que ilusa fuí!










